Los objetivos que se plantean en este nivel responden al ideario institucional formulado hace cien años.
Los actores educativos están íntimaente comprometidos en la tarea de articular conocimientos, valores y actitudes cristianas para lograr hombres y mujeres de bien.
La propuesta educativa de la E.G.B. es la de integrar todas las dimensiones del desarrollo humano dentro de un marco didáctico en donde el saber, el educando y el educador establecen un interjuego de relaciones basado en un constante diálogo.
Apuntar a procesos formativos eficientes y eficaces permite que los chicos, además de crecer en conciencia y libertad, sean capaces de reconocer ante cada situación la Verdad y el Bien concreto. Como docentes católicos comprometidos somos parte activa en la formación ética, por lo tanto somos cuidadosos de mantener la coherencia entre el discurso y el acto.
Las estrategias metodológicas que se implementan apuntan a enseñar las disciplinas con espíritu científico, a afianzar la identidad institucional y a lograr, especialmente, una apertura espiritual.
Los esfuerzos del nivel al ofrecer tanto jornada simple como completa se centran en la “educación forma”, es decir, en formar las habilidades para que los alumnos puedan adquirir, buscar y seleccionar los contenidos significativos.